martes 23 de octubre de 2007

Idas y venidas

Y continuó la historia…continuaron nuestras llamadas, nuestros encuentros, nuestras miradas, nuestros besos, mi vergüenza…

Sabia que no era mío, pertenecía a su mujer y así lo aceptaba y sentía, y en cierto modo me ayudó a disfrutar, de lo poco o mucho que me pudiera dar, como una bendición, un regalo.

Yo nunca le pedía más de lo que me daba y aunque pude desear infinitas veces dejar de ser la otra, no se lo pedí nunca con palabras…lo que mi mirada pidiese ya estaba fuera de mi control…

Pasaban los meses y volvíamos a hablar sobre lo mismo, nuestra relación, ya no podía crecer más a no ser que diéramos un paso exageradamente grande, arriesgado, maravilloso, loco y un largo etcétera de adjetivos gran parte de ellos negativos o por lo menos peligrosos.


Y con tanto problema por medio a ver quién es el valiente que se arriesga, que apuesta por un futuro juntos sin problemas. A ver quién es el descerebrado que le pide a susodicho amante que deje a su esposa y descendientes, para compartir una maravillosa vida juntos y se hace responsable que dicha relación futura posible fracase y cargue con el peso de haber destrozado una familia en su primera relación supuestamente “formal”.


Vamos…que yo no fui esa valiente y descebrada de la que he hablado, yo simplemente adopté el papel de amante, que se somete a la vida, horarios del otro…a cambio de encuentros inexplicablemente especiales, a despedidas incontrolablemente dolorosas, a esperas de llamadas que nunca se reciben, a encuentros en lugares supuestamente de poco riesgo, a estar en el punto de mira y a ser amado de una manera que nunca más sentirás…

Así seguimos varios años más…amándonos, dejándonos, planteándonos lo nuestro mientras nos mirábamos y decíamos “cariño, qué será de nosotros” y nos despedíamos con un “te quiero, forever” y de repente mi vida dejaba de tener sentido, me inundaba una tristeza enorme y me ponía a escribir como me sentía, a analizar mis dudas, mis miedos, sus palabras, las posibilidad, mi futuro sin él…

Pero estas despedidas-rupturas nunca duraban más de un mes y volvíamos a encontrarnos…



sábado 15 de septiembre de 2007

La primera cena juntos

Tras la declaración, pasaron los meses y continuaron los encuentros, eran "simples" charlas con un café de excusa, pero...se fueron haciendo más necesarios y deseados. Y de ahí surgieron los primeros "te he echado de menos" cuando ni siquiera nos habíamos besado.

En ocasiones teníamos alguna charla sobre nuestra situación, debíamos respetar la realidad que había, porque lamentablemente él ya tenía su vida. Y sí, la respetamos pero sólo unos meses más.

Él me planteó un juego, me daría pistas y yo tendría que adivinar una calle, un número y una fecha. Nunca llegó a término, mi ingeniosa cabeza no daba para tanto…jeje, es lo que hay…


Seguíamos sin sellar nuestra “relación”, seguíamos sólo viéndonos...hasta que ocurrió, cuando ni siquiera lo esperaba.


Fui a despedirme con mis inocentes dos besos en la mejilla cuando de repente giró su cara…pude ver sus labios muy cerca de los míos y no pude privarme de tan grande regalo que me estaba ofreciendo…


Fue inesperado, estaba clarísimo que los dos disfrutábamos juntos pero yo creía que él tenía clara su situación y que no daría un paso por pequeño que fuera.


A todo esto, yo todavía era virgen y comenzaba a plantearme si sería capaz de perderla con él. Yo no quería hacerlo con una persona inexperta, prefería alguien mayor que yo, siempre lo tuve claro…y quién mejor que él no?


Tras comprobar que el juego de pistas no dio resultados y aprovechando una serie de circunstancias que se presentaron me propuso una cena juntos.


Un mar de contradicciones se pasaban por mi cabeza pero estaba tan enamorada que era capaz de traicionar mis principios y de cruzar lo que socialmente esta “mal visto”, no era capaz de rechazar un segundo que pudiera compartir con él.


Mi contestación a su propuesta estaba bien clara: “Sí”


Sabía que esa noche sería realmente especial y no me equivoqué…

Compartimos una maravillosa cena que preparó él, acompañada con vino y con nuestra mágica complicidad…


Se juntaba todo, mi primer gran amor, mi primera cena a solas con él, posiblemente mi primera relación sexual unido al sentimiento de saber que era algo imposible, que no me pertenece y quizás no consiga nunca, pero ese día era mío, lo sentía mío…


A continuación puso una música lenta que nos permitió poder juntar nuestros cuerpos a escasos cm, no podría describir ese momento en el que bailamos abrazados mientras comenzamos a besarnos y algo recorría mi cuerpo…


Fue todo muy lento, con mucho sentimiento, mucho deseo…

Fue el primer día que el placer se apoderó de mí acompañada de un hombre


viernes 14 de septiembre de 2007

Si tú me miras

Que fácil decir te quiero
cuando estamos solos.
Lo difícil es hacerlo
cuando escuchan todos.
Si tú me miras, si tú me miras,
te enseñaré a decir te quiero,
sin hablar
mientras tengamos un secreto
que ocultar.

La locura de quererte
como a un fugitivo;
me ha llevado a la distancia
donde me he escondido.
Si tu me miras, si tu me miras
cuando más crezca la injusticia
ya verás
que son más grandes nuestras ganas
de luchar.

Palabras de un lenguaje nuevo
que he construido para nosotros
para el amante perseguido
que tiene que esconder su voz.
Cuando decidas aprenderlo
no habrá silencio, no te hará falta
usar la voz para romperlo
si tu me miras me hablarás.

Yo me seguiré negando pase lo que pase
a exponer mi corazón en este escaparate
Si tu me miras, si tu me miras.
Nos amaremos en la justa oscuridad,
en la trastienda que me ha visto suplicar.

Palabras de un lenguaje nuevo
que he construido para nosotros
para el amante perseguido
que tiene que esconder su voz.
Cuando decidas aprenderlo
no habrá silencio, no te hará falta
usar la voz para romperlo
si tú me miras me hablarás.

ALEJANDRO SANZ





¿Sueño o realidad?

No sé como empezó aquella conversación en el msn pero llegado a un punto él comenzó a escribir frases como ésta:
"Noto que dejas algo por decirme"
"No puedo hablar con sinceridad, lástima no estuviéramos en otro momento"
"El día de tu graduación lloraba por dentro, era como si algo importante se alejara"

Mi corazón iba de susto en susto, los gritos imagino que podían escucharse de la calle, estába completamente desorientada...¿qué quería decirme con eso? ¿me estaba insinuando que sentía algo por mí, que si fuera otro momento quizás podría ocurrir algo entre nosotros?

Alomejor a vosotros os parece obvio, pero para mí seguía sonando demasiado surrealista para poder ser cierto.

Seguimos la conversación, yo no daba nada por hecho, quería saber más...
"Y repito, ojalá fueran otros tiempos que no lo has pillado"

Ahí empecé a asimilar la situación, a aceptar que quizás era real aquello que me estaba pasando, sobretodo cuando me dijo:
"Deberíamos respetar nuestra relación, no quisiera..."
"Debes conocer gente que te ofrezca cosas que yo no puedo darte, y me gustaría no lo dudes"

Terminamos la conversación con: "no debemos perder la amistad y si con el tiempo es imposible tu debes seguir tu vida y yo ayudarte en lo que pueda.Nos hemos sincerado y eso lo debemos valorar, respetar y cuidar, ¿te parece?

Ahí empecé a soñar, a querer soñar que alomejor nada es imposible...




Casualidades

Paso cerca de medio año hasta que nos volvimos a encontrar, nos alegramos muchísimo y decidimos darnos el msn. Los dos éramos bastaste deportistas así que incluso llegamos a compartir algún día de footing y risas juntos.

Casualidades de la vida hicieron que durante varios meses los dos coincidiéramos dos veces a la semana en el mismo lugar, aunque por diferentes obligaciones.

Así que, comenzó a ser habitual el vernos de nuevo con frecuencia, volvió a hacerse patente la afinidad que teníamos y volvieron a renacer esos sentimientos que guardaba bien adentro.

Acudía a nuestro lugar de encuentro más por él, que no por mis obligaciones, pero...

Aprovechábamos muchas veces para irnos a tomar un café y compartir algún momento más juntos aunque fuera breve. Hicimos costumbre de ello, al igual que con el msn, donde nuestras conversaciones ya se hicieron frecuentes.

Y fue precisamente por el msn donde ocurrió algo inesperado en mi vida, donde leí palabras que me hicieron dudar, soñar...


Amor platónico

Casi todo el mundo y más de jovencitos tenemos a nuestro amor platónico, esa persona que nos parece perfecta, que admiramos, que es simpática, agradable, educada, bromista, responsable y un sinfin de cualidades que le añadimos nosotros.

En mi caso, mi amor platónico fue mi profesor de la E.S.O. Compartí con él grandísimos momentos, teníamos una complicidad perfecta, aunque no la compartía solamente conmigo.

Siempre había estado enamorada de él, pero siendo consciente que era algo tan imposible, tan inalcanzable que no merecía preocupación ninguna. Disfrutaba de cada momento que podía compartir con él, disfrutaba de sus divertidas clases, de sus bromas, de su compañía, de su presencia, eso sí, con total discreción, no vaya a ser que note algo...

Alguna vez, me enteré que una alumna se había declarado a su profesor, pero me parecía una idea tan estúpida que nunca se me pasó por la cabeza y menos cuando sabes de su estado civil.

Así que yo seguí mi camino, terminé mis estudios de la ESO en ese instituto, disfruté de la fiesta de despedida aunque con tristeza, sabía que era el fin de algo...

...no podía evitar quererle aún sabiendo que estaba casado y que su mujer esperaba su segundo hijo...por eso era mi amor platónico ¿no?


martes 28 de agosto de 2007

APERTURA

Hace meses empecé a indagar en el mundo de los blogs por mediación de un gran amigo y tras pasar muchas horas leyendo a cantidad de gente. tropecé con varias amantes...
Me sentí muy identificada con ellas y hasta día de hoy no he dejado de leerlas...

Los amigos y personas allegadas,te pueden escuchar, apoyar, opinar, animar pero nunca podrán saber qué sientes, cómo te sientes...siendo una amante más...

Por ello empiezo este blog, para poder expresar todos los silencios que tengo en mi vida, todos mis miedos, mis encuentros, mis dudas y poder encontrar la comprensión que sólo vosotras podéis darme...